¿Necesito una vacuna?
Actualmente no existe
ninguna condición particular de vacunación. No obstante, se
recomienda consultar con su médico o Ministerio de Sanidad por lo
menos ocho semanas antes de la salida.
¿Y si estoy embarazada ?
Enhorabuena! Las
mujeres embarazadas pueden viajar hasta la 28ª semana del embarazo (
28 finalizando el crucero, no al principio del mismo ) siempre y
cuando estén en posesión de un certificado médico que atestigue la
buena forma física para el viaje
¿Puedo viajar si tengo movilidad reducida ?
Afirmativo! Los pasajeros con movilidad reducida , así como los
usuarios de sillas de ruedas, son bienvenidos a bordo , siempre y
cuando viajen con un acompañante para ayudarles en sus
desplazamientos. Algunos barcos pueden proporcionar sillas
de ruedas standard para el uso personal, siempre y cuando se
reserven con la suficiente antelación ya que están muy
solicitadas.
Le recordamos también, que si usted desea llevar su
propia silla de ruedas, ésta debe cumplir con las medidas estándar,
además de poder plegarse. Por otra parte, pueden existir zonas en el
barco no accesibles para sillas de ruedas, así como puertos en los
que no sea posible desembarcar.
¿Existe asistencia médica a bordo?
La mayoría
de los barcos disponen de un Centro Médico con un médico y una
enfermera durante las 24 horas del día. Las consultas y los medicamentos
serán facturados a parte a los pasajeros.
El Centro Médico no
tiene por objeto tratar un estado patológico preexistente, sino que
está pensado para atender urgencias o pequeñas eventualidades
pasajeras.
¿Y qué hay de la seguridad a bordo?
Todas las
navieras deben aplicar las normas de prevención internacionales en
materia de prevención de incendios y salvamento. Estas reglas
entraron en vigor en Octubre de 1.997 y obligan a las navieras a
instalar en sus barcos detectores contra incendio, sistemas de
alarmas, etc.
En Marzo del 2001 se adoptaron los nuevos
estándares para los chalecos salvavidas, obligando a llevar en el
barco un chaleco por cada niño embarcado, uno por cada adulto y
además, aumentar el número de chalecos de un 30% a un 50% por
adulto.
La prevención comienza por el propio pasajero : una
vez en su camarote , localice su chaleco salvavidas y lea las
consignas de seguridad así como las instrucciones de urgencia.
Asegúrese de que el chaleco está en buen estado y pruébeselo.
Si
usted viaja con niños verifique que la talla del chaleco salvavidas
es correcta y enséñenles a utilizarlo. Se trata de sensibilizarles
como si de un juego se tratara.
Asimismo, si usted padece una
enfermedad, comuníqueselo a la tripulación , para que en caso de
urgencia puedan asistirle o rescatarle de su cabina con prioridad.
A las 24 horas siguientes al embarque, se les invitará a participar
a una reunión de información acerca de las medidas de seguridad a
bordo. Si tienen dudas o preguntas, no duden en manifestarlas, ya
que es entonces cuando les enseñarán a utilizar el chaleco
salvavidas y el resto de medidas. Sólo unos minutos de atención
pueden ser útiles para salvar vidas, todo ello sin dramatizar!